dimarts, 8 d’octubre de 2013

Emmanuel Carrère (2011), Limónov. Barcelona: Anagrama

Eduard Veniamínovich Savenko, alias Limónov de limón y limonka o granada de mano.

La primera parte de esta novela-documento me dejó la misma impresión que la que explica Manuel Alcántara Plá en Artivismo; pero, a medida que avanzaba la lectura, me iba hartando de Eduard Veniamínovich Savenko y, al seguirle los pasos en la red, una palabra me vino a los labios: degoutant.

Emmanuel Carrère intenta captar la desmesura de este personaje salvaje, provocador y con todos los atributos del sexismo machista con pseudo antonomasias:

"ahora usa bigote y una perilla grises que le dan un poco el aire del D'Artagnan envejecido en Veinte años despúes, mucho el de un comisario bolchevique y en particular el aspecto de Trotski, con la salvedad de que Trotski, que yo sepa, no hacía body building." P. 21.



Sólo le falta compararlo con Wladec, el protagonista de El enamorado de la Osa Mayor, personaje de frontera con unos rasgos que prefiguran al dichoso Limónov.


Según las ocasiones, el odioso personaje, puede ser Barry Lyndon, Bob Dylan, Rimbaud, Lou Reed, Jack London,Tintín, Haddock... e, incluso, Putin:
"si uno repasa su vida, tiene la perturbadora sensación de que es un doble de Eduard." P. 386. 
Carrére justifica este uso y abuso del recurso:

Emmanuel Carrère
"aunque a semejanza de Limónov no pueda conocer a un ser humano sin preguntarme más o menos conscientemente si estoy por encima o debajo de él, y sin extraer de esta confrontación un alivio o una mortificación, pienso que esta idea –repito: "el hombre que se considera superior, inferior o incluso igual que otro hombre no comprende la realidad"– es la cumbre de la sabiduría, y que una vida no basta para impregnarse de ella, para digerirla, asimilarla, de tal forma que deje de ser una idea para informar la mirada y la acción en todas las circunstancias. Redactar este libro es para mí una manera peculiar de trabajar en este sentido." P. 186.

¡Qué tortura someter continuamente a comparación la propia valía! Seguir el camino que marca esta sutra budista puede ser una buena opción para Carrére y de allí nace su "circunspección" frente a situaciones como la guerra de Bosnia en las que se debate entre el escurridizo relativismo de: "es un asunto muy complicado" y la indignación de Bernard-Henri Lévy, que comparto.

Desde el inicio, el autor manifiesta:

"lo que pensé... es que su vida novelesca y peligrosa decía algo. No sólo sobre él, Limónov, no sólo sobre Rusia, sino sobre la historia de todos nosotros desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Algo, sí, pero ¿qué? Emprendo este libro para averiguarlo." P. 30.

No sé si un exceso de "circunspección" lastra la intención de esta novela-documento, que no es otra que la de toda escritura.

Me ha impactado que el autor-narrador no tome postura. El silencio puede ser muy elocuente y cada uno puede interpretarlo a su manera, pero para mí ha sido un revulsivo que me ha llevado a encontrar "degoutant" no sólo a Limónov, sino al capitalismo depredador y al oficialismo burocrático que la obra retrata e, incluso, a la reconocida historiadora Hélene Carrère d'Encausse, madre del autor a la que tanto debe la parte documental de la obra, cuando afirma con ácida lucidez:
Hélene Carrère d'Encausse
 "Son gángsters, por supuesto, pero es sólo la primera generación del capitalismo en Rusia. Fue igual en América, al principio. Los oligarcas no son honestos, pero educan a sus hijos en buenos colegios suizos para que ellos se puedan permitir el lujo de serlo. Ya verás. Espera una generación." P. 328.

No puedo juzgar las acusaciones de plagio de Ediciones de oriente y del mediterráneo, donde se ha publicado obra de Limónov en castellano,  aunque sí entender su indignación. Sólo espero, como dice Todorov, que comprender el mal no signifique justificarlo, sino darse los medios para impedir su regreso.




dilluns, 7 d’octubre de 2013

Metàforas visuals 9: El món d'Ángeles Santos


Un món. 1929. Museu "Princesa Sofía"
 Aquest és el quadre més conegut d'Ángeles Santos, que acaba de morir als 101 anys. És una pintura inquietant que està inspirada en uns versos del poema "Alba" de Juan Ramón Jiménez.

"…vagos ángeles malvas
apagan las verdes estrellas.
Una cinta tranquila
de suaves violetas
abrazaba amorosa
a la pálida Tierra."


Aquests àngels són dones que donen corda al món i toquen instruments musicals, mentre adormen criatures. Més que apagar les estrelles em sembla que agafen la llum d'un sol trist i la transporten en torxes com llumins per encendre-les. Com fades s'eleven cap al firmament: són la cinta violeta que embolcalla la terra, però no em semblen tranquil·les, sinó absortes en una tasca ingent de la qual només poden escapar volant cap al més enllà, com fantasmes.

dimecres, 25 de setembre de 2013

Joan Pinyol, Pilota de set. Barcelona: Proa

Els set pecats capitals, a capítol per pecat.


El luxuriós és un "cap de cony" (P 15).
La tacanya pensa que "d'aquella carretera, en podria treure més suc econòmic que de tots els tarongers de l'horta valenciana." (P 30)
El superb exclama:" A cagar a la via!" P. 37.
La golosa anomena als pinyons, "llàgrimes blanques dels boscos" (P. 57)
La, amb raó, irada desitja "que aquell vilafranquí es convertís en un gat i pogués pagar amb la vida totes les males jugades que li havia fet patir."( P. 65)
L'envejós "arrufava el nas com el porc senglar de les Quatre Carreteres". (P. 88)
I, per fi, la mandrosa contempla el Pla del Penedès "enmig d'una plana que semblava aturada en el temps." (P. 105)

Llenguatge col·loquial de personatges que van fent via amb els seus pecats, sense saber quan s'acaba el joc, el set i el partit.

dimecres, 18 de setembre de 2013

Metàfores visuals 8: Els núvols de Berndnaut Smilde

Smilde ha obert del tot la porta de Magritte als núvols interiors.


L'artista els fabrica i els fotografia captant la seva etèria fantasmagoria.


Els efectes de la llum i de la humitat els vesteixen d'or o de gassa i el que era efímer, sobreviu.



La càmera captura imatges vaporoses i contundents en escenaris tancats que serveixen d'estoig a joies-núvols.



El pensament es suspèn mentre contemplem com infants les formes canviants atrapades en un instant de plenitud.


Un any de "Temps de metàfora"


Chema Madoz, amb l'entrada més visitada, hi posa l'espelma









diumenge, 15 de setembre de 2013

Augusto Monterroso, Cuentos, Fábulas y lo demás es silencio. Barcelona RBA. 2013

La mejor síntesis de la sintética obra de Monterroso la escribe su heterónimo Eduardo Torres:

"Monterroso (...) exprime sus textos, para extraerles inmisericorde ese dulzor amargo propio de ciertos cítricos con que clava el aguijón de su sátira en las costumbres..."P. 316.
 
La mirada y la leve sonrisa socarrona de Augusto Monterroso
Utiliza la misma metáfora verbal que Gracián cuando en Agudeza y Arte de Ingenio definía el concepto como: "Acto de entendimiento que exprime la correspondencia que se halla entre los objetos."

Veámoslo en una fábula publicada por primera vez en 1969: "El camaleón que finalmente no sabía de qué color ponerse"

"En un país remoto, en plena Selva, se presentó hace muchos años un tiempo malo en que el Camaleón, a quien le había dado por la política, entró en un estado de total desconcierto, pues los otros animales, asesorados por la Zorra, se habían enterado de sus artimañas y empezaron a contrarrestarlas llevando día y noche en los bolsillos juegos de diversos vidrios de colores para combatir su ambigüedad e hipocresía, de manera que cuando él estaba morado y por cualquier circunstancia del momento necesitaba volverse, digamos azul, sacaban rápidamente un cristal rojo a través del cual lo veían y para ellos continuaba siendo el mismo Camaleón morado, aunque se condujera como Camaleón azul; y cuando estaba rojo y por motivaciones especiales se volvía anaranjado, usaban el cristal correspondiente y lo seguía viendo tal cual. (...)
Pero lo bueno fue que el Camaleón, considerando que todos eran de su condición, adoptó también el sistema.
Entonces era cosa de verlos a todos en las calles sacando y alternando cristales a medida que cambiaban los colores, según el clima político o las opiniones políticas prevalecientes ese día de la semana o a esa hora del día o de la noche." P. 190.
Leí la fábula el mismo día que la comparecencia de Mariano Rajoy en el Senado
 Monterroso, como Gracián, nos desvela con su ingenio las relaciones entre los objetos y las situaciones de manera que, directa, concisa y certeramente, clava el aguijón. Los dos saben que:

"Lo bueno, si breve, dos veces bueno y aún lo malo, si poco, no tan malo."


Me propongo buscar la edición ilustrada por el propio autor de La palabra mágica, para completar el ciclo de su obra y para ver si aprendo.