diumenge, 4 de novembre de 2012

In memoriam Agustín García Calvo




Les metàfores d’aquest poeta-lingüista estan empeltades de misticisme àcrata.
Perdura el record de les seves classes de gramàtica i els seus poemes convertits en cançons com: “Libre te quiero” o “Las moras negras”.

Ara que navega per “el río eterno de estrellas” ens queden aquestes “moras negras” transmutades en realitat poètica: tan poc i tan.


Las moras negras, Agustín García Calvo


Creí que buscaba
las moras negras,
y encontré la rosa de zarza.

Creí que cogía
la rosa blanca,
y se hincó la espina en mis venas.

Creí que saldría
clavel caliente,
y brotó un arroyo de leche.

Creí que el arroyo
se hundía en tierra,
y fluyó al Océano verde.

Creí que era aquello
el verde Océano,
y era el río eterno de estrellas.

Creí que hallaría,
cruzando el cielo,
al Señor del todo y la nada.

Y sólo encontré
puñado de moras
que de amor en mi mano sangraban.