DON QUIJOTE. RUTA LITERARIA POR LA MANCHA. Abril 2026![]() |
| Edición de 1916 conmemorativa del 300 aniversario de la obra |
Desde que, de niña, leí este ejemplar de El Quijote, siempre que vuelvo a este clásico por excelencia me divierto y me siento enriquecida.
Sé que lleva colgado el sambenito de antiguo, pesado y excesivamente elogiado e, incluso recientemente, un buen amigo me ha preguntado el porqué de tanta fama y la razón por la que me siento aferrada a este libro.
He contestado que la humanidad que transmite no caduca, que su ironía afable me llega al corazón, que la contraposición de la figura del antihéroe alucinado por sus lecturas y de su antagonista Sancho, prosaico y con sentido común es un hallazgo revolucionario y que este patrón se convierte en modelo que se repite hasta la saciedad en novelas, películas, obras de teatro y tantas otras manifestaciones artísticas. También que para quien escribe es fundamental aprender de Cervantes porque en la segunda parte de Don Quijote sienta las bases de la novela moderna. Así lo entendieron escritores ingleses y franceses y El Quijote está en la raíz de la obra de Dickens, por ejemplo.
Es tal la variedad de temas, motivos, historias, sentencias, diálogos y personajes que contiene El Quijote que a lo largo de mi vida he realizado diferentes tipos de lecturas centradas en varios aspectos. El tratamiento y la diversidad de los personajes femeninos, la relación entre el cuento y la novela: la primera salida como novela ejemplar y su desarrollo posterior, el papel de las historias intercaladas y la relación entre realidad y ficción. Por otra parte, admiro la parodia de prólogo de la primera parte y la respuesta literaria que la segunda parte da al falso Quijote de Avellaneda.
También he preparado y recorrido con mis alumnos de bachillerato una Ruta literaria de El Quijote en Barcelona leyendo en voz alta in situ los pasajes adecuados; ahora bien, tengo que confesar que nunca hasta ahora había pisado la Mancha.
Esta es la causa de este viaje con mi compañero de vida, también adicto a las letras cervantinas. Os invito a que nos acompañéis junto a nuestras ediciones preferidas, la de Martí de Riquer (1955) y la de Francisco Rico (1998)


























