dimarts, 16 d’octubre de 2012

Leonardo Sciascia, El día de la lechuza. Barcelona: Tusquets. 2008



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Reedició d’una obra clàssica que va inaugurar el subgènere narratiu el 1961 i també cinematogràfic , la versió és de 1968, on es retraten els mil rostres de la màfia. És ben actual.

En destacaré dues metàfores extenses que ens fan més viva i entenedora la por i la mentida.

El miedo lo tenía dentro como un perro rabioso: gañía, jadeaba, babeaba, aullaba repentinamente en sus sueños; y mordía, dentro mordía, en el hígado y en el  corazón. Los médicos le habían examinado esos mordiscos en el hígado que continuamente le quemaban, y la repentina y dolorosa sacudida en el corazón, como la de un conejo vivo en la boca del perro, y le habían dado medicinas como para cubrir la superficie de la cómoda; per no sabían nada, los médicos, de su miedo.” P. 30.




“… el confidente había diseñado su mentira; a cada detalle que añadía, a cada retoque, como un pintor que se aleja del cuadro para juzgar el efecto de una pincelada, decía “perfecto: no falta nada”, pero de nuevo se acercaba a retocar y a añadir…” P. 31.