dissabte, 30 de març de 2013

George R. R. Martin, Canción de hielo y fuego. Continuación de Juego de Tronos. Danza de dragones I y II. Barcelona: Gigamesh Ficción. 2012





La quinta entrega de la saga Canción de hielo y fuego continúa apasionando por su combinación de épica pseudomedieval, magia y folletín a la que se añade la creación de una geografía fantásticamente realista y unos personajes ricos y polifacéticos.

Las metáforas abundan y, a mi entender, potencian la espectacular fuerza narrativa de la obra. Predominan las que animan la naturaleza y cosifican o animalizan a los seres humanos, además son frecuentes las metáforas verbales como si el estilo se empapase también de acción.

"El gran alce chapoteaba en un arroyo medio congelado." P. 87, I.

"Los árboles eran gigantescos... parecían arañar la faz de la luna..." P. 405, I.



Incluso el tiempo tiene movimiento:

"Los años pasaron danzando como polillas en torno a una llama..." P. 241, I.

Las metáforas contribuyen a describir e identificar a los personajes, en el caso de Tyrion se dice frecuentemente que el enano camina como un pato:

"El enano anadeó hacia él..." P. 287, I. Esta identificación actúa como un anti epíteto épico.

Este mismo personaje, que gusta de la bebida, viaja en un barco escondido en una bota. El narrador explica con ironía:

"Tyrion dejó a las gordas en la cocina... y buscó la bodega donde lo había decantado Illyrio la noche anterior." P. 45, I.

Como si él mismo fuera un buen vino.

También destacan las imágenes sórdidas y procaces:

"...los tripulantes que habían sobrevivido subieron junto a la tripulación a la cubierta como gusanos blancuzcos que lucharan por volver a la superficie tras la lluvia. " P. 82, II.

"...los cadáveres abundaban... Los botones de sangre, una flores de color claro con pétalos gruesos y húmedos como los labios de una mujer, crecían en las heridas abiertas. " P. 304, I.

Tipo de anémona o sangre de Apolo, conocida por Gota o Botón de sangre

" Esto está más húmedo que el coño de la Doncella, y no es ni mediodía. No soporto la ciudad." P. 118, I.

Algunas características de las imágenes hace que se alcance, en ocasiones, un registro mítico, como en el caso de los árboles y particularmente del arciano-dios al que veneran los Stark que podría interpretarse como la madre de numerosas metáforas:

"Los cantores del bosque no tenían libros. Ni tinta, ni pergaminos, ni escritura. Solo tenían árboles; sobre todo arcianos. Cuando morían se hacían uno con la madera, las hojas, los troncos y las raíces, y así los árboles recordaban. Todas sus canciones, hechizos, historias y oraciones: todo lo que sabían del mundo."P. 521, I.


La sabiduría se conserva en árboles que almacenan el espíritu de los antiguos cantores: Humanidad y Naturaleza se funden.



Esta deriva mística no es obstáculo para que se olvide el sentido del humor:

"Debería haber dejado que lo comprara la vieja. Nos va a ser tan útil como los pezones en una armadura."P. 181, II.

El conjunto es para continuar gozando con esta saga, devorándola como niños voraces.