dissabte, 29 de març de 2014

Lope de Vega, El Caballero de Olmedo. Dirección Lluís Pasqual . Kompanyia del Teatre Lliure y Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico. Adaptación de la versión de Francisco Rico. Teatre Lliure 27/03/2014


¡O Fabia, o retrato, o copia
de cuanto naturaleza
puso en ingenio mortal!

Fabia-Rosa Maria Sardà es tanto la mediadora entre el espectáculo y el público, como la alcahueta que mueve magistralmente las manos para tejer el destino de los amantes que ya ha sentenciado la canción.

Que de noche le mataron
al caballero,
la gala de Medina,
la flor de Olmedo.

La magia se instala en la escena con la canción tradicional que dio origen al texto. La música no abandonará la representación: retumbar de tambores, ulular del viento, notas agudas que cascabelean, el tango... Su ritmo alterna con la vibrante palabra poética de Lope que los actores mastican y escupen con brío.

Se crea una corriente magnética de vida y arte que absorbe al espectador y le hace aplaudir a rabiar. Espectáculo en estado puro que, quizás de algún modo, recrea el de las corralas.

Me dejo llevar por el entusiasmo colectivo, aunque el fácil recurso del gracioso andaluz se me atragante y el tablao flamenco del escenario me rechine cada vez que se mencionan las vallisoletanas villas de Olmedo y Medina del Campo.




¿Dónde está el decoro que me enseñó el maestro Francisco Rico, también antiguo profesor de Lluís Pasqual?