dijous, 7 de gener de 2016

Elena Ferrante (2014), Las deudas del cuerpo. Barcelona: Lumen

Elena Ferrante, o cualquiera que sea su verdadero nombre, continúa con esta obra la saga Dos amigas: La amiga estupenda, Un mal nombre y, de momento, la novela que nos ocupa.

Lenu o Elena vuelve, otra vez, la vista atrás y nos habla continúa hablando del poder feroz de su amiga Lila que es a la vez: revelación y angustia,  iluminación y oscuridad porque es capaz de generar una reacción de amor y de odio apasionante con "una potencia de sirena".



Su clarividencia y sus sombras atrapan, como siempre a Lenu, porque Lila es su Mister Hide, la amiga del alma y, a la vez, el espejo cruel. La magistral descripción de los claroscuros de la amistad es uno de los valores de esta novela.

Profesionalmente las dos han alcanzado la madurez: Lila domina los secretos de la informática con el "frenesí digital de reducir la totalidad del mundo miserable a la verdad del 0 y del 1" P. 86. y consigue un buen empleo.

Lenu continúa con su actividad literaria, aprende a aceptar y a defender sus obras y se convierte en la feminista que quiere ser visible y dejar de ser la otra faz de la tierra. Se trata de un proceso de apoderamiento en el que las deudas del cuerpo juegan un importante papel.


 


Lenu, se ha asignado a sí misma el papel de mujer fuerte que como un caballero "con portentoso coraje doblega y domina a horribles bestias con sus propias manos."

Y la tensión dramática principal vendrá de este hecho y de la inestable situación familiar que le producen una sensación de opresión y de extrañamiento: 

Lenu se siente: "como una gota de lluvia en una telaraña" y sumergida dentro de su cuerpo : "la única materia por la que merecía la pena esforzarse."

Este reconocimiento será lo que le llevará a romper con el papel que se ha auto asignado, vivirá en carne propia la liberación sexual y conseguirá literal y metafóricamente volar, respetar las deudas del cuerpo y elevarse:

"Volar lo sometía todo a un proceso de simplificación, y suspiré, traté de abandonarme".


 

Afortunadamente, continuará.