dijous, 8 de juny de 2017

Andrea Camilleri (2017) Un nido de víboras. Barcelona: Salamandra. Traducción de Carlos Mayor




He vuelto a regalarme una del comisario Montalbano.

En este caso se trata de una novela escrita en 2008 y que ha tardado en publicarse en italiano hasta 2013 para no coincidir con el espinoso tema que trata y que ya había aparecido en La luna de papel de 2004.

A Camilleri le gustan los retos y profundiza en temas complejos como el que aquí aparece y que no desvelaré.

Parece que el autor, que ha creado unos personajes y un mundo a la medida del Mediterráneo, detesta la rutina tanto como el comisario Montalbano detesta la burocracia:

“la burocracia podía compararse con un universo carcelario, una especie de inmenso campo de concentración·” (P. 21)

Por esto acepta el desafío de temas comprometidos y los contempla con su mirada especial y valiente del mismo modo que su comisario cambia la rutina de recitar las tablas de multiplicar, para entretenerse mientras espera que el interlocutor conteste al teléfono, por la recitación de fragmentos de la Ilíada.

Quizás un día me sorprenda y aparezca Livia, la siempre lejana novia de Montalbano, cocinando un delicioso rissotto para ella sola.


Me temo que ya puedo esperar este día bien sentada.