dilluns, 13 de maig de 2013

Josep Fontana (2013) El futuro es un país extraño. Barcelona: Pasado&Presente


Tanto el título como la portada son metafóricos: el tiempo venidero es un espacio a explorar a medida que se inventa y el ejercicio del poder es un juego de mesa sustentado por los oprimidos.

Por lo tanto, no es de extrañar que el autor use metáforas para conseguir simplificar o hacer más entendible la crisis social que vivimos en la actualidad aunque su inicio se remonta al final de la guerra fría y a la caída del muro de Berlín en los años 90 del pasado siglo.

Destacan las expresiones ya lexicalizadas que se utilizan en le argot económico como: "casino capitalism" que insiste en la imagen de la portada y "fiscal cliff" o abismo fiscal que separa las grandes fortunas de la clase media y obrera. 

Otro tipo de proceso metafórico es aquel que tiñe de subjetividad el discurso. Veámoslo. Al fallar "la red social de protección"(P. 43) y disminuir o desaparecer los ingresos del trabajo "nos hemos convertido en esclavos de Wall Street y de sus lacayos políticos" (P. 137) y A. Merkel se decide a, como ella misma dice: "poner las economías del continente en la camisa de fuerza de una continuada austeridad fiscal." P. 61-62. 

 Son imágenes poco creativas pero sumamente didácticas. Se trata de una lucha entre ideologías en las que cada una de ellas acuña sus propias metáforas con las que se apela a los sentimientos y a la entelequia del sentido común. No se cita el nombre de Georges Lakoff en vano: "Las ciencias cognitivas y del cerebro –sostiene Lakoff– han mostrado que la mayor parte de nuestro pensamiento –tanto como el 98%– es inconsciente." P. 17.


Me remito a la obra de este autor que supuso una revisión del concepto de metáfora Metaphors We Live By (1980).

 "Our ordinary conceptual system, in terms of which we both think and act, is fundamentally metaphorical in nature." P. 3.



Las metáforas no son inocentes y ni mucho menos un adorno prescindible, porque conforman nuestra manera de pensar y de actuar.


"La derecha ha aprendido a usar estos medios para repetir incansablemente tópicos simplistas y metáforas engañosas que se inculcan como verdades de sentido común, y se apresta, por otra parte, a destruir la educación pública, ejercida por un profesorado independiente,  para reemplazarla por un sistema administrado como una empresa, en que los enseñantes molestos pueden se fácilmente silenciados." P. 20. 

Por ello, "El papel que debería asumir en estas circunstancias el historiados es el de ayudar a denunciar la mentira de unos análisis tramposos que pretenden incitarnos a la resignación, para contribuir, en la medida de nuestras fuerzas, a la tarea de reinventar un nuevo futuro, que es todavía un país desconocido." P. 20. 

Aquí aparece el objetivo de este libro apasionante en que cada opinión sustentada está refrendada por datos objetivos y por autoridades académicas competentes. 

Imprescindible, como las buenas metáforas.