dilluns, 20 de maig de 2013

La publicitat de Bankia

Donar-se corda és una expressió que gairebé no s'utilitza; ara, ens posem les piles o carreguem la bateria.
Per aquesta campanya publicitària han triat aquest vell clixé en consonància amb la imatge de la península ibèrica com si fos la maquinaria d'un rellotge del segle XIX o principis del XX.


Això és tornar als principis? Tornar a l'època de la primera industrialització sense els avenços tecnològics i socials aconseguits a partir de la meitat del segle XX. Així pensen que Bankia esborrarà el seu negre passat?

Cal recordar que:
"Bankia (...) heredó los resultados de la desastrosa gestión de Caja Madrid, que proporcionó a los constructores dinero para comprar suelo y edificar (1000 millones a Martinsa-Fadesa, hoy quebrada) y a las familias para que pudiesen comprar las casas que producían estos constructores. Pero que se dedicó además a financiar especulaciones fantasmagóricas como las de un constructor que , en su afán por apoderarse de una hidroeléctrica, llevo a su empresa a una situación en que las deudas pendientes llegaron a ser más del doble de lo que valía esta, de acuerdo con su cotización en bolsa.
 Lo que los ciudadanos españoles pagan hoy con recortes, paro y sacrificios son la deudas gigantescas de unas entidades financieras que comprometieron sus recursos en inversiones de riesgo para poder repartir beneficios y comisiones a sus dirigentes y a unos cómplices políticos que primero les dejaron hacer y después aceptaron que fuese el estado quien asumiese el problema de bancos y cajas..." Josep Fontana (2013) El futuro es un país extraño. Barcelona: Pasado&Presente P. 61
 
També cal fixar-se en aquelles coses amb les que Bankia pretén donar corda al país com els estudis dels fills ara que ens privatitzen l'ensenyament, com en els EUA:

"En julio de 2012 el Consumer Financial Protection Bureau denunció que se estaba repitiendo algo parecido a la burbuja de las hipotecas de riesgo por parte de unas instituciones financieras que estaban concediendo préstamos a cientos de miles de estudiantes que asumían unas cargas que serían incapaces de atender (un tercio de ellos está ya sin poder pagar los intereses, atrapados en una trampa que les condena, en palabras de Rebecca Solnit, a caer en "un peonaje por deudas". Josep Fontana (2013) El futuro es un país extraño. Barcelona: Pasado&Presente P. 46.

No ens deixem enganyar: sanitat, justícia i educació han de ser de tots!